10 abril 2007

... y los sueños, sueños son.

Y hallábase en un sueño sumergido
do no pensaba nunca despertar
porque mientras navegaba en ese mar
un extraño querer le había venido.

Creiste en el sueño ¿Quién te ha convencido?
Pobre iluso, todo se ha de esfumar
—no fue más que un engaño del azar—
dale tiempo, y todo se hará olvido.

Graba a fuego estas palabras mías,
por muy desgraciado que ahora seas,
y aprende para siempre esta lección:

«Si sueñas en la noche y aun de día,
hasta que unos ojos tu no veas,
mantén bien cerrado tu corazón»


"Perder el tiempo soñando con lo que podría ser, es desperdiciar lo que ahora es". (Le Chasseur d'Etoiles)

3 comentarios:

Sueños Blancos dijo...

La gracia está en concentrarnos en transformar nuestra vida en el más bello sueño.

Extrañe leerte.

Saludos

Lindisima dijo...

Gracias por visitarme eres bienvenido cunado quieras regresar, yo vendre a visitarte me encanto tu blog, recibe un beso.

Anónimo dijo...

El elemento esencia de los sueños es esa ilusión irracional en que terminamos envueltos por completo por un tiempo indefinido...

Pero soñar nunca es perder el tiempo, tampoco lo que involucra, ni todo lo que nos dice hacer; un sueño es parte de nuestra vida, de la consistencia de nuestro ser, porque somos soñadores incansables.

Disfrutamos lo que es, sin perder esa ilusión, que nos daña al tiempo que nos revitaliza y nos hace sonreír.

Un beso de tu amiga desde una estrella azul :)