13 junio 2006

Le Chasseur d'Etoiles. Parte 03

Era una noche de Junio, y la pálida luna no manchaba de claridad la oscuridad profunda del firmamento. Su mirada se fue a Arturo, la estrella más brillante de la bóveda celeste, una gigante roja, en la constelación del Pastor o Boyero (guardián de bueyes). Recordó cómo en la mitología griega, Calisto era una ninfa, cazadora, del séquito de Artemisa, muy hermosa y con voto de castidad. Tal era su belleza y su pureza, que Zeus cayó enamorado de ella y para poder conquistarla, éste adoptó la forma de Artemisa, con la que entró en sus aposentos, la cautivó, y Calisto quedó embarazada. Artemisa se enteró de que había violado su voto de castidad, cuando vio salir a Calisto de su baño y le notó el vientre más hinchado de lo normal. Hera, la esposa de Zeus, también se enteró y maldijo a Calisto convirtiéndola en una osa. El hijo de Calisto, que se llamaba Arcas o Arturo, fue entregado por Zeus a Maya, la más mayor, bella y tímida de las siete Pléyades, para que lo cuidara. Arcas era un buen cazador, y un día salió a cazar osos. Sin saberlo, quiso matar a su madre, transformada en osa, que se escondió en el templo de Lykaios, en donde tenían prohibida la entrada los mortales, por lo que Calisto y Arcas fueron condenados a muerte. Para salvar a su hijo, Zeus los colocó en el firmamento, a Calisto en la constelación de la Osa Mayor y a Arcas en Bootes o Boyero (Arcturus significa El guardián del oso). Hera, no quedó satisfecha con esto, y se lo dijo a Tetis, diosa del mar, que fue su niñera, la cual maldijo a estas dos constelaciones e impidió que entraran en sus dominios, por lo que siempre estarían dando vueltas en el cielo sin ocultarse tras el horizonte.

Esas dos constelaciones eran de las llamadas circumpolares, lo que quiere decir que giran alrededor de la Polar, y son visibles toda la noche, sin ocultarse nunca. Esta noche, Arturo estaba casi en el cenit, y brillaba con más intensidad que nunca. El aire seguía siendo fresco y húmedo, y la paz, en lo alto de la llanura era imperturbable. Las estrellas habían salido todas, se fijó en la Osa Mayor, y después en Boyero, muy cerca de ella, como si la estuviera cuidando, y así, como soñando, continuó perdiéndose en el firmamento.


Imagen: Júpiter y Calisto, de François Boucher, 1744
Júpiter es Zeus en la mitología romana, al igual que Diana, que es la versión romanizada de Artemisa. La escena del baño de Calisto, se puede ver en el famoso cuadro de Rubens "Diana y Calisto"

5 comentarios:

Thork3M dijo...

Para mis comentaristas españoles, diré que en España, sólo la Osa Mayor es circumpolar, y aunque algunas estrellas de Boyero sí lo son, la constelación no se puede ver completa en las noches de invierno.
Para mis comentaristas mexicanos, diré que en México, ni la Osa Mayor ni Boyero es circumpolar. Boyero deja de verse en las noches de verano (según mis cálculos todavía se puede ver).
Ambas constelaciones no desaparcen nunca del firmamento para latitudes superiores a los 75º, es decir, por encima del círculo polar ártico ¡qué frío!

Cary dijo...

=o!!!
vaya, está interesante la historia =P!!
me recordó a los libros de julio verne, en que se aparta un poco de la historia para explicar detalles importantes =).
me gusta mucho cómo cuentas las cosas ^^.

Julitte Jones (Ross) dijo...

Muy interesante, bastante ilustrativo :) gracias por leer mi blog y si ,cary firma ahi,es mi lectora amiga:),vaya misteriosa manera de conocer este blog que me esta gustando mucho ;) ciao

Thork3M dijo...

Julio Verne es uno de mis escritores favoritos, de tanto leerlo se me habrá pegado algo ;)

Xydehia dijo...

Has dado en mi punto débil... soy una enamorada de la mitología y este mito en particular, es uno de mis preferidos :)

Ains! ahora me has dejado con ganas de coger mi "Metamorfosis" y releer alguna que otra historia

Qué sonrisa me has dibujado :)

Muchos Besitos