02 mayo 2008

El tren. Parte 5

El espesor del bosque empezaba a agobiarla. Lo que en un principio parecía un sendero, ahora era una maraña de helechos, ramaje y arbustos. Mientras tanto, allá arriba, las altas y frondosas copas de los árboles no dejaban pasar la luz del sol. Sus delicados pies descalzos estaban hinchados, y sólo el pensamiento del gran rey y la gema que llevaba en el colgante le daban fuerzas para seguir caminando.

Llegó un momento en el que la vegetación le impedía avanzar. En su antigua vida todo hubiera sido más fácil, pero ahora el bosque le cerraba el camino con espesas palmas y plantas enredaderas. Sus ánimos se empezaron a venir abajo justo cuando escuchó el rumor de un río. No le costó poco trabajo llegar hasta él, pero mereció la pena, pues éste era poco profundo y poco caudaloso, y por lo tanto, podría avanzar más rápidamente por él que por el bosque. Sintió un gran alivio cuando sus pies doloridos entraron en contacto con el agua fresca y cristalina. El lecho era arenoso y cómodo, el agua no le llegaba más arriba de las rodillas, y los obstáculos que tenía que salvar no eran más que pequeñas cascadas.

El espesor la seguía rodeando, y no distinguía en él ningún claro, ni ningún camino salvo el cauce del arroyo. Caminó así durante unas dos horas hasta que de repente, el río parecía terminar bruscamente. Una oscura sima de un metro de diámetro engullía todo el agua del río a modo de desagüe.

El cansancio hizo mella en ella, y la desesperación de no tener un camino, fue lo que terminó de derrumbarla y hacerla llorar. ¿Por qué todo parecía volverse contra ella?… En un último esfuerzo se agarró a una de las ramas de un sauce que caían hasta el río, y así poner el pie en tierra firme, con tan mala fortuna que la rama se partió.

Sintió un golpe en la cabeza, que se hundía en la sima. Sintió que tragaba agua, y después… ya no sintió nada.

2 comentarios:

Xydehia dijo...

Madre mía... parece que me tengo que poner al día, no? Lo haré, me pondré al día y volveré.

Se te echa de menos. Espero que estés bien.

Un besillo.

Cary dijo...

o.O

eres bueno en eso de dejar a la gente intrigada ¬¬

lo bueno es que aún me queda otra continuación de la historia, ya veremos qué sucede ahora >_>