02 octubre 2006

Viaje al subsuelo. Parte 02

Sería exagerado decir que no volvimos a ser los mismos, pero la cueva, en algo nos cambió. Quizás fue porque nos adentramos en las entrañas de la tierra, como si nos metiéramos en la boca del lobo, y no nos comió, más aún, nos mostró paisajes maravillosos, inimaginables, formaciones únicas, aguas puras y cristalinas, nos ofreció silencio, calma, oscuridad y protección. En su ubicación oculta, nos mostró el secreto que guarda la naturaleza en el subsuelo… fue por eso, por lo que al salir, nos mirábamos de otra forma, ahora nos unían otros lazos, a la camaradería propia de la expedición, se sumaba un pacto secreto con la madre Tierra: Cuidadme como yo os he cuidado.

Y así, cansados, emprendimos el viaje de regreso. El sol se estaba poniendo. Muchos dormían, otros estaban pensativos, quizás, al igual que los otros, también soñaban. Habíamos vivido demasiadas cosas en poco tiempo. Atrás quedaban los arneses, las vagas, mosquetones y cuerdas. Atrás quedaban arañazos, chapuzones, resbalones y algún que otro golpe. Atrás quedaba el silencio y el goteo armonioso de las estalagmitas. La cueva se quedaría allí, en el fondo del valle, impasible e inmóvil junto al lago, como había hecho por los siglos de los siglos. La roca inerte, ahora había cobrado vida en nuestros corazones.

Cuando llegamos, ya anocheciendo, la luna salió a visitarnos, y alguno, cuando la vio, le dijo en secreto y con sonrisilla cómplice: “Tranquila, te guardaremos el secreto”

2 comentarios:

Cary dijo...

Aahhh!!! Qué bello, me encantaría poder conocer ese lugar tan mágico y tan secreto =P
Me haces soñar =)
Si algún día encuentras este lugar en la realidad, tienes que llevarme!!
Saludos
Me encantó como siempre! ^^

Xy dijo...

Me alegra saber que el polvo de hada sirvió para algo, y que nos regalaras un trocito del secreto :)

Besitos envidiosos :P